Lo que terminó ocurriendo fue un salvataje para no perder mayor capital político en una semana que el gobierno tuvo demasiado con los planteos duros de Elisa Carrió.

A tal punto fue el volantazo que Macri desde Olavarría seguía haciendo sonar el escarmiento hacia usuarios desencantados.Les replicaba sobre la responsabilidad de cumplir sin mas remedio que pagar el aumento del gas, con el plus anti devaluación para las empresas.

El presidente se enteró de regreso por un llamado telefónico del Ministro de interior que la cosa se estaba poniendo muy difícil en el Congreso. Su información venia de primera mano, ya que Pichetto le comentó a Pinedo que debía genera una cambio a la resolución firmada por Iguacel o el kirchnerismo tendría una victoria categórica en el recinto.

El Senado midió al temperatura de un gran numero de diputados que iban sumando voluntades para la sesión especial del 18 de octubre.

Algunos  radicales también estaban dispuestos a sumarse a la rebelión contra el tarifazo. ya había advertido el fastidio un aliado clave del presidente, el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Fuego amigo encendió todas las alarmas.

El chaqueño Ángel Rozas lo festejó como éxito personal e hizo gala en las redes.

Por su parte, el senador Neuquino ,Guillermo Pereyra, representó los intereses de las empresa petroleras que también buscan compensaciones. En lo técnico de como se resuelve el entuerto económico siguen las dudas. Paga el Estado no es un paga Dios…

Se suma la idea de un marco regulatorio, vigente desde el 92 , que hace agua y debería ser modificado a favor de ciertos equilibrios para los derechos de los usuarios.

Moraleja , otra marcha atrás. El radicalismo sumó su primer veto y el peronismo más opositor gana el pulso del debate social.