Cumplió mandato como diputado provincial de la mano de Sergio Massa. Nunca abandonó su verdadera vidriera, el “panelismo” televisivo que lo tiene como una de sus estrellas.

Mediático, paso de lo bizarro de La Corte a ser un todo terreno para hablar de política, vedetongas, tendencias de consumo, justicia y hasta jugador de Pasapalabra.

Mauricio D’Alessandro está en la agenda de todos los candidatos y ya recibió un par de protestas concretas que se da el lujo de analizar.

“Candidato a gobernador, intendente y hasta vice presidente”. Increíble para este opinólogo que se maneja como pez en el agua con el minuto a minuto.

La ultima invitación al baile electoral la tuvo por parte de Miguel Angel Pichetto, quien busca instalar hasta que defina Lavagna su virtual candidatura a presidente. El senador de mirada profunda lo coqueteó para vice.

Tiene excelente relación con la gobernadora Vidal, hasta se siente poco “vidalista”. En el poder central de la provincia lo consultan por el termómetro de calle y de los pasillos judiciales.

También su celular suena desde Lomas de Zamora, cuyo intendente, Martin Insaurralde, espera señales para competir por la gobernación dentro de una plan de unidad peronista.

Mauricio cultiva una importante lectura de libros, lo que no le inhibe de embarrarse con frases desopilantes y transformar la realidad en un verdadero stand up. Su límite es Cristina y tampoco se le conoce agenda con la izquierda, pero el hombre también sueña con gobernar Tandil y conoce el mostrador de los sindicalistas.

Abogado de multirubros y todo servicio para las fuerzas políticas. Un verdadero comodín candidato.