El domingo de pascuas pudo haber terminado con una tragedia aérea. Un error del controlador aéreo de la torre de control del aeropuerto de Ezeiza, casi hace chocar a dos aviones en el aire. La noticia salió a la luz por la filtración de un audio donde se escucha la conversación entre el piloto de uno de los aviones y la controladora que en ese momento estaba a cargo de las operaciones de Ezeiza.

El piloto le reclama a la controladora que un avión lo cruzó “a menos de 500 pies de distancia”. Para que se entienda, la legislación vigente dice que ningún avión puede pasar a menos de 1000 pies de otro. Es decir que en esta situación, los dos aviones pasaron realmente muy cerca uno del otro.

Lo que vino después fue un intercambio de frases que fueron subiendo de tono. Como si fuera una discusión de tránsito en plena calle de Buenos Aires, pero en el aire, con cientos de personas a bordo de dos aviones.

Esta conversación dejó al desnudo la situación en la que está la actividad aerocomercial en la Argentina.

Para ser controlador alcanza con tener más de 21 años, haber terminado el secundario y aprobar un curso que dura entre 8 meses y un año. Luego de eso ya pueden operar una torre de control. En la mayoría de los casos, el controlador empieza trabajando en torres más pequeñas, como la de Palomar.

Un controlador aéreo, que tiene bajo su responsabilidad guiar a los aviones para que no choquen en el aire, que asigna pistas para aterrizar y despegar, y tiene en sus manos la seguridad de los pasajeros, cobra un sueldo por debajo de los 30 mil pesos.

Por otro lado, este medio pudo constatar que lo que dice la controladora sobre la “saturación” es en parte cierto.

El incremento en la cantidad de vuelos de los cuales se jacta el Presidente de la Nación en actos públicos, repercutió obviamente en el ritmo de trabajo de la torre de control. Pero no creció de la misma forma, la cantidad de controladores ni la rotación entre ellos, con lo cual, hay horarios que la torre de Ezeiza y la de Aeroparque trabajan al borde del colapso.

Esto también pasa con los servicios de tierra, como escaleras, mangas, combustible, traslado de pasajeros, etc.

El nombre de la controladora en cuestión está guardado bajo siete llaves. El motivo es que hay una denuncia presentada por el piloto contra el accionar de la torre. Lo cierto es que pasó lo que no tenía que pasar. La torre, perdió el control.