Ahora, la gobernadora estará autorizada a un endeudamiento de 68 mil millones de pesos. La calesita inevitable de un distrito que sin esa facilidad de manejo de caja se haría ingobernable.

El presupuesto provincial se aprobó con 29 votos a favor y 17 en contra, pasada la madrugada. Un grupo de intendentes peronistas con diálogo institucional con Vidal aportaron los votos y después el Massismo, que especuló hasta último momento, se acopló a los buenos modales.

Massa consiguió para sus huestes un cargo en el Tribunal de Cuentas. La sesión tuvo la presión de fin de año con acaloradas intervenciones.

El kirchnerismo duro metió en el debate la controversial medida de Patricia Bullrich sobre darle a la policía mayor flexibilidad en el uso de las armas en los operativos contra la delincuencia, un efecto Bolsonaro pos G20, que ya despertó el alerta de los organismos de Derechos Humanos.

El peronismo sabe que, al igual que Larreta, la gobernadora no adhiere a la denominada mano dura y que su pelea sigue siendo depurar las fuerzas policiales.

Los gritos cayeron en latigazos discursivos asusando al oficialismo de ser defensores del “gatillo fácil”.

En las gradas, el Ministro de economía Hernán Lacunza informaba al minuto a Vidal del debate de un presupuesto que finalmente se transformó en ley. Alivio general y ahora a esperar fines de diciembre.