La gobernadora sabe que son tiempos de dificultades para exhibir logros. En materia económica, lo peor todavía no sucedió. Lo social sigue siendo monitoreado con pericia .

Por todo esto, la gobernación concentra sus fuerzas en que las clases comiencen a tiempo y si así no fuera dejar en evidencia la falta de racionalidad de los gremios docentes.

La campaña política sería corta y circunscripta a mostrar a la gobernadora en la gestión.

Las encuestas que siguen llegando al poder muestra un partidas extrema enteras dos opciones.

Los timbreos por ahora se resguardan a un mejor momento y las apariciones de los funcionarios estarán limitadas a la normalización del cliclo lectivo.

En el oficialismo creen que la exposición que tendría Cristina, en dos semanas, en los tribunales comenzará a jugar a favor.