Se fue. De viaje a Villa Langostura. Modo: “no molestar”.El presidente se inventó un fin de semana largo por stress pos G20.

estará en la casa de un amigo empresario que siempre para en los paradisíacos paisajes de la Villa, y además ya tiene reservada una partida de golf. Familiares y teléfonos desconectados. Justo fuera de “la rosca”, que tanto le gusta a Monzó.