El periodista Daniel Santoro es uno de los socios más activos del Foro del Periodismo Argentino (FOPEA). No sólo a través del intercambio de correos, sino también organizando cursos, capacitaciones e incluso fomentando la camaradería a través de reuniones para fin de año o para el día del periodista. Es uno de los miembros más respetados del foro.

Desde hace tiempo, varios socios vienen manifestando su preocupación por la situación judicial del periodista, en la causa que se siguen en el juzgado de Dolores por espionaje y en la que Daniel Santoro está cada vez más complicado.

En ese sentido, Santoro envió un descargo a todos los miembros de FOPEA, dando su versión de los hechos y de la causa que se le sigue.

La carta empieza con la frase “Me pongo a disposición de la justicia. Niego terminantemente haber participado de actividades de espionaje ilegal”. Luego agrega: “Mi llamado a indagatoria supone un paso hacia la criminalización del ejercicio del periodismo por una maniobra de exfuncionarios y empresarios K”.

En la misma carta, Santoro lamenta que el juzgado de Dolores a cargo del Dr. Alejo Ramos Padilla, se haya hecho eco “de una maniobra que busca callar mis investigaciones sobre corrupción”.

Más adelante Santoro aclara que su último libro “El Mecanismo”, no fue realizado en conjunto con el falso abogado D’Alessio, cosa que el juez Ramos Padilla sostiene que sí. Luego hace toda una explicación sobre una entrevista que le hizo al exdirector de PDVSA en Argentina, Gonzalo Brusa Dovar, cuyo facilitador fue D’Alessio.

Al hablar del falso abogado, Santoro reconoce que lo conocía y que es “solo una de las más de 100 fuentes de información con las que cuento desde 1995. Yo creía que era un abogado penalista experto en narcotráfico. Él fue mi fuente en sólo cuatro o cinco notas de las más de 100 que escribo por año”.

Santoro ya había tenido que pedir disculpas a FOPEA cuando estalló el escándalo del espionaje, porque meses atrás él mismo había organizado un taller sobre “Tendencias del Narcotráfico en Argentina” y uno de los principales oradores era el falso abogado D’Alessio. En ese momento muchos socios pidieron explicaciones y Santoro no tardó en pedir disculpas y reconocer el error, al mismo tiempo que lamentaba “haber sido engañado por D’Alessio”.